¿Y qué hago yo a las 6, Fátima? -Antonio Burgos/El Recuadro-ABC-

Como todo evoluciona, el género de la “carta abierta” seguramente se llamará ahora “correo electrónico abierto”, o “WhatsApp abierto”, “tuit abierto” o algo así. Llámese ahora ese género como se llame, la cuestión es tiene usted ante sus clisos, oh lector, uno de esos textos, dirigido a la ministra de Empleo, doña Fátima Báñez, de los Báñez de Almonte; razón por la cual nombró un día por su cuenta a la Virgen del Rocío como Patrona del pleno empleo. Sólo le faltó cambiar los rituales y emocionantísimos gritos de los almonteños: “¡Viva la Virgen del Rocío! ¡Viva esa Blanca Paloma! ¡Viva la Reina de la Creación de Empleo!”. Fátima me tiene perplejo. Con lo de la conciliación. Conciliación se le llamaba antes a poner de acuerdo a las partes litigantes para no pasar a mayores de pleitos y esos líos. Ahora la conciliación no tiene nada que ver ni con los Juzgados de lo Social ni con los de Penal. Ahora la conciliación es que el padre y la madre puedan compatibilizar su trabajo con la atención a los hijos y los trabajitos de la casa. Si viviera mi maestro Pemán, seguro que le hacía sentenciar a su Séneca:

— Ná, don José, que hablan de conciliar el trabajo como cuando se desvela uno con las preocupaciones que tiene en todo lo alto y no puede conciliar el sueño.

Pues así me tiene Fátima Báñez, sumido en preguntas sin respuestas, hecho un lío, aunque, eso sí, durmiendo estupendamente: no hay mejor somnífero que una conciencia tranquila. Por lo que me desazona la señora Báñez es por su anuncio hecho de sopetón, de que la jornada laboral va a acabar en España a las 6 de la tarde. Y como el PP explica tan divinamente las cosas y no tiene problema alguno de comunicación (¡tararí que te vi!), todo ha quedado clarísimo tras el anuncio de doña Fátima. Tan claro que no hay quien me haya sabido responder a las siguientes elemantales preguntas:

Si la jornada laboral acaba a las 6 de la tarde, ¿quiere ello decir que a las 6 de la tarde también cierran los cines, y que no puedo llevar a los niños a ver esa película de dibujos animados que anuncian tanto por la tele y en la que tienen tanto interés?

Si la jornada laboral acaba a las 6 de la tarde. ¿significa que a esa hora cierran el Cortinglés, y Carrefour, y Alcampo, y todo el comercio, grande o pequeño, de barrio o de centro? ¿De qué le vale al hombre ganar el mundo si pierde su alma, perdón… de qué le vale al trabajador acabar su jornada a las 6 de la tarde si no va poder ir a comprar a Ikea porque los de Ikea también se largan a las 6?

Si la jornada laboral acaba a las 6 de la tarde, ¿empieza a partir de esa hora la ley seca? Porque digo yo que los trabajadores de los bares también podrán acogerse a los beneficios de la Ley Báñez, y dar de mano a las 6 de la tarde. Y quien dice bares, dice restaurantes: ¿nos pondrá Fátima Báñez castigados sin cenar fuera de casa para que los cocineros y camareros salgan a las 6 de la tarde?

Si la jornada laboral acaba a las 6 de la tarde, ¿hay que suponer que a esa hora cierra el metro, y dejan de circular los autobuses, y los trenes de cercanías? ¿O es que conductores y maquinistas van a tener menos derechos que el resto de los españoles para echar el resto del día con la familia?

Si la jornada laboral acaba a las 6 de la tarde, colijo que lo que quiere Fátima Báñez es ponernos a ver a todos dibujos animados por la tele a esa hora, Clan, Disney Channel y esas cosas. Que es lo único serio que puede hacerse a las 6 en una nación como España que tiene como seña de identidad cenar tardísimo, acostarse más tarde todavía y andar por la calle de copas hasta las tantas. Espero que Fátima Báñez nos diga qué puñetas hacemos ahora a partir de las 6 de la tarde. Aparte de cambiar pañales a los niños.

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