La metódica enseñanza del fracaso. -Gabriela Bustelo/Vozpópuli-

En nuestra hipertrofiada clase política, que los españoles detestan según las últimas encuestas, hay políticos que se salvan del escarnio popular, pero son los menos. En su conjunto, el casi medio millón de políticos españoles tiene una imagen nacional funesta y −dado el protagonismo de nuestra parálisis política en la prensa internacional− ensucia a diario la imagen mundial de España. Nuestros políticos se han educado en los colegios y las universidades nacionales, evidenciando una fatídica conexión entre los centros educativos y la mole política que sale de ellos dispuesta a hacer un mal servicio público. España se mantiene tercamente en su puesto como el país de la Unión Europea con mayor tasa de abandono escolar, casi un 20%, doblando la media del 10% de la UE y lejos del objetivo nacional del 15% establecido por Bruselas para 2020. En 2015 nuestro país dejó atrás a Malta (19,8%), Rumanía (19,1%), Italia (14,7%), Portugal (13,7%) y Bulgaria (13,4%). En el conjunto de la UE, el porcentaje de personas entre 18 y 24 años que renuncia tempranamente a una educación ha bajado sin cesar desde un 17% en 2002 a 11 % en 2015. La tasa de paro juvenil española supera el 40% y solo es inferior a la de Grecia en toda la UE.

El coladero de la política española

En las listas anuales de mejores universidades del mundo, ningún centro español asoma ni tiene visos de hacerlo. Nuestras licenciaturas son tan poco valoradas que en países como Estados Unidos no se convalidan. En la enseñanza superior hay un índice de abandono del 30%. Este ciclo de comienzo/abandono universitario cuesta al Estado 3.000 millones de euros anuales. Merece la pena destacar que centenares de prófugos del saber encuentran un cómodo nicho profesional en la política española. Si José Luis Rodríguez Zapatero logró la esperpéntica gesta de formar un ejecutivo sin apenas preparación académica ni idiomas −ZP nos explicó en un programa de televisión que es “reaccionario” exigir inglés a un presidente−, la tendencia analfabestia se ha consolidado en las dos alcaldías más importantes de España ocupadas por las plataformas Ahora Madrid y Barcelona en Común, lideradas por un paisanaje variopinto de recorrido profesional somero por no decir inexistente.

El búnker de la Complutense

La Universidad Complutense de Madrid simboliza como ningún otro centro español el fracaso del sistema educativo español, politizado hasta el tuétano desde Felipe González en adelante. El escándalo de la “Complu” ha tocado techo con el Máster que impartirá desde el 17 de octubre el cabecilla de PodemosPablo Iglesias, con 80 ponentes del partido morado, IU, Equo y las confluencias. Con el rimbombante título “Política Mediática. Mapas y herramientas para una nueva cultura de ciudadanía”, este curso de postgrado lo perpetrará un colectivo (¿tropa de asalto?) de 138 ponentes de los que casi el 60% procede de partidos o aledaños deUnidos Podemos. Por citar algunos nombres: Iñigo Errejón, Teresa Rodríguez,Irene Montero, Miguel Urbán, Gerardo Pisarello y Federico Mayor Zaragoza, cuya vertiginosa trayectoria desde el franquismo hasta el comunismo merecería un artículo monográfico (y tal vez un estudio psiquiátrico). La Complutense hará caja con sus retoños podemitas al embolsarse en torno a un 25% de lo que cuestan las matrículas del Máster Morado. Huelga decir que se infringe la normativa interna del centro que exige que “con carácter general el 50% de la docencia se impartirá por profesorado de la UCM” y que los docentes ajenos deben tener un currículum académico que lo justifique. En el caso de los 80 ponentes auspiciados por Podemos han bastado la licenciatura y el carné del partido de Pablo Iglesias.

La calumniada juventud española

Dicho esto, conviene alertar sobre la cínica letanía de ciertos intelectuales y periodistas que retratan desde hace décadas una España hundida por los logseros (generaciones escolares afectadas por la LOGSE socialista de 1990-2006) y los ninis (palabro procedente de “ni estudian ni trabajan”), como si la juventud española se hubiera materializado por generación espontánea o acabara de bajarse de un ovni. Los jóvenes españoles, hijos de sus padres y alumnos de sus profesores, se educan en colegios públicos tipo ikastola y luego −si llegan− en universidades endogámicas y politizadas que siguen el modelo de la bunquerizada Complutense de Madrid. Tras someterlos a este proceso “educativo” de centrifugado cerebral con lobotomía política incorporada, es intolerable culparles del devenir de una España anacrónica cuya peculiar trayectoria dura ya más de un siglo. Si tu país no te toma en serio, ¿por qué vas a tomarte en serio a tu país?

Ver articulo original:

Anuncios

Un pensamiento en “La metódica enseñanza del fracaso. -Gabriela Bustelo/Vozpópuli-”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s