El cordón. -Antonio Burgos/El recuadro-ABC-

Yo antes no conocía más cordón que el picarón cordón de mi corpiño, mi niño, que el gaditanísimo maestro Salvador Guerrero, burlando la censura, le escribió a Antoñita Moreno. La que por cierto ha vuelto a su tierra sevillana desde Alicante y la ciudad la ha recibido con la forma en que tradicionalmente trata a sus hijos más preclaros: con el silencio y el desprecio más absolutos. Puestos a evocar otro cordón, me acuerdo de cuando la Brigada Político-Social del franquismo me llevaba a los calabozos de la Jefatura Superior de Policía en La Gavidia por pedir la libertad y la democracia; para que me llaméis ahora facha, so mamones que vivís de la mamela… Antes de enchiquerarte según el orden de lidia para los interrogatorios de la mañana siguente, una vez tocado el piano de las huellas dactilares y hechas las tres fotos de frente y ambos perfiles para la ficha, más que el cordón del corpiño de Antoñita Moreno, te quitaban dos: los de ambos zapatos, así como el cinturón, no fuera a darte la pirada de ahorcarte en el calabozo de las paredes llenas de vómitos y el mugriento y hediondo jergón.

Bueno, pues eso es lo que tenía que hacer el PP consigo mismo, pero son tan torpes que no se acaban de dar cuenta: quitarse los cordones. Pero no los cordones de los zapatos. Un solo cordón es el que tiene que desabrocharse y quitarse el PP: el cordón de su corpiño, mi niño, que no es el del maestro Guerrero ni el Antoñita Moreno, sino el del Pacto del Tinell. El famoso “cordón sanitario” que hasta firmaban “en sede notarial” (que se diría en tertulianés), jurando los gachés por la salud de sus niños que iban a tratar a los del PP como unos apestados por la bubónica o por el piojo verde, recluyéndolos en el lazareto de la oposición aunque ganasen las elecciones. Como el PP no se ha quitado ese cordón de encima, vuelven a ahorcarlo. Si no el gañote, como trataba la Brigada Social de evitar en los calabozos del franquismo, sí se ahorca el seis doble de la lista más votada. Lo que le han hecho, le hacen y le seguirán haciendo al PP con el “cordón sanitario” es como si al Real Madrid no le dieran por ganado un partido si no es por 5 a 0. Mientras esté en vigor el cordón sanitario del corpiño, mi niño, de la izquierda, al PP habría que preguntarle como aquella frase de los Ejercicios Espirituales en el colegio de los Jesuitas: ¿De qué le sirve al PP ganar las elecciones si no es por mayoría absoluta y la izquierda lo manda al mismísimo carajo con el cordón sanitario y el habitual Pacto de Perdedores?

Leo por ahí que el PP ha dicho que en estas elecciones su principal enemigo no es el PSOE, sino Podemos. Ni uno ni otro. El principal enemigo del PP es el triunfalismo de las encuestas que lo dan como ganador, pero no por mayoría absoluta. Es decir, lo dan como carne de cañón para que le apliquen otra vez el cordón sanitario y lo manden al lazareto mediante los Pactos de Perdedores que sean menester. El principal enemigo del PP en el 26-J son sus propios votantes, como haga calorcito y se vayan todos de fin de semana a su segunda residencia de la playa y no acudan a votar porque, total, como de todas formas va a ganar el PP… Sí, sí… A ganar… A ser la lista más votada, que no es lo mismo, miarma. Aquella vez que Javier Arenas estuvo en un tris de desmontar los 40 años de Régimen Sociata en Andalucía, ocurrió lo que el 26-J puede volver a pasar: que, total, como las encuestas decían que el PP iba a barrer, sus votantes se fueron a la playa y adiós, muy buenas. Con lo que perdieron las elecciones. Porque aunque fueron la lista más votada, se quedaron a un tris de la mayoría absoluta y cordón sanitario y pacto de perdedores que te crió. Así que en vez de tantas encuestas triunfalistas, el PP tendría que dar muchos mapas del tiempo, diciendo que el 26-J va a hacer en la playa un frío horroroso y lluvia tela. Que mejor quedarse en casita e ir a votar. Para que con el cordón sanitario no les ahorquen otra vez el seis doble de la lista más votada.

Ver artículo original:

Dan asco (ser o estar)

bucker125

¿SON “DE…O ESTAN “EN”?

(lo seguro es que sí dan asco)

El Parlamento Autonnotáifico de Cataluña y su presidentatriz Carmen Forcadell,  invitan y reciben a Arnaldo (¿Arnau?) Otegui con los beneplácitos del Ayuntamiento de la alcatriz Colau de los Manteros y del “Muy Honorable (no es coña) Presidente” de la Generalidad, Puigdemont el de los flequillos, además de las Flequis de la CUP.

 Mucho hablar de las fobias ajenas, y muy poco de las propias; las filias, sobre todo propias, ni se mencionan…LGTBI-filia, Islamofilia, Homofilia, ETA-filia.

Sólo que lo de algunos con ETA no es propiamente una filia, sino algo más profundo, es mas bien una pertenencia aplicable a TODA la extrema zurdería, separatistas, sus partidos y marcas blancas (como Barcelona en Comú) incluidas.

Utilizando términos taurinos, se trata de una querenciaque implica pertenencia, aunque sea a nivel subconsciente; dudoso, improbable, pero opinable, lo de que esa pertenencia no sea consciente, conocida, consentida, y del agrado de quienes, por llamarle algo, la “padecen”; ya dicen que

Ver la entrada original 321 palabras más

Un gafe en Caracas. -Emilio Campmany/Libertaddigital-

Cuenta el gran historiador Alessandro Barbero, que de esto sabe más por italiano que por historiador, que Claus von Below-Saleske, un diplomático alemán que vivió a caballo de los siglos XIX y XX, enjuto solterón de aspecto adusto, se lamentaba de ser tenido por un poderosísimo gafe. Había razones sobradas porque cuando estuvo destinado en Pekín estalló la rebelión de los bóxers y poco después de llegar a Constantinopla se desencadenó la revolución de los Jóvenes Turcos. Cuando llegó de embajador a Bruselas le confesó a su antecesor, que salía para Roma, que agradecía infinitamente llegar a un destino tan tranquilo donde nunca pasaba nada porque allí podría desprenderse de la reputación de gafe que le perseguía. A los pocos meses, las tropas alemanas invadieron Bélgica, inaugurando así la Primera Guerra Mundial.

Tendré que escribirle al profesor Barbero y preguntarle si le parece que las cualidades para atraer el infortunio que nuestro expresidente Zapatero exhibe son o no más poderosas que las de Below-Saleske. A lo mejor son figuraciones mías, pero lo hicieron secretario general del PSOE y el partido está como si hubiera pasado Atila; llegó a la presidencia del Gobierno gracias al mayor atentado terrorista de la historia de Europa; sacó las tropas de Irak y animó a los demás para que hicieran lo mismo y ese país no levanta cabeza; se empeñó en solucionar el problema catalán con un nuevo estatuto y ya se ve cómo está eso; viajó a Siria a hablar no se sabe qué con Asad y a los pocos meses estalló allí la guerra; viajó también a Trípoli a entrevistarse con Gadafi y en Libia pasó enseguida lo mismo, amén de la suerte que corrió el coronel. Yo no soy un experto, pero los signos me parecen inequívocos.

Cuentan las noticias que este peligroso personaje se halla de visita en Caracas, donde la situación es mucho más inestable de lo que lo era en Siria o Libia cuando desafiaron a la suerte recibiendo al sujeto. Plantéense los venezolanos de buena fe que lean esto, aunque no crean en el mal de ojo pero en consideración a que no cuesta nada, tocar madera, mejor si lo hacen dando a la mano forma de cuernos o, si están con gente de confianza y son varones, llevarse las manos a sus partes para contrarrestar la desdicha que el individuo puede traer a su país. Quienes se lo encuentren por las calles de Caracas pueden emplear el remedio que aconseja el maestro Riccardo Morbelli, experto en supersticiones y sortilegios, esto es, orinar sobre las huellas que vaya dejando el gafe al caminar. No digo yo que sea indispensable comportarse de tan zafia manera, pero, si pueden vencer el pudor y creen que encontrarán comprensión cuando expliquen por qué lo hacen, no descarten recurrir a este remedio de probada eficacia. Viviendo la crisis que está viviendo Venezuela, la presencia de Zapatero en Caracas no es que sea una temeridad, es un desafío.

Ver artículo original: